Parque Nacional de Monfragüe (Cáceres)

by

Monfragüe, al norte de la provincia de Cáceres, es una de las cinco zonas mejor conservadas de la cuenca mediterránea. En su interior se localizan el 70% de las especies que se encuentran protegidas en Europa: un auténtico santuario natural en el que aún encuentran refugio algunas -la gran mayoría- de las especies que en otras partes están a punto de desaparecer para siempre.

Miradores del Pozo de los Humos a los que se llega desde la localidad de Masueco. Río Uces. Parque Natural Arribes del Duero. Salamanca. Castilla y León. España. ©Javier Prieto Gallego

Cómo visitar el Pozo de los Humos (Salamanca)

by

El Pozo de los Humos, en las Arribes salmantinas, es el salto de agua más importante de Castilla y León. Es un espectáculo natural que está en todo su esplendor cuando las lluvias han sido abundantes y al que se puede acceder desde dos poblaciones: Pereña de la Ribera, por su orilla derecha, y Masueco, por la izquierda.

Sarcófagos tallados en roca pertenecientes a la necrópolis de La Nava. Siglo XIV. Palacios de la Sierra. Burgos. Castilla y León. España. ©Javier Prieto Gallego

Tumbas y bosques en el Alto Arlanza (Burgos)

by

El Alto Arlanza, en la provincia de Burgos, es la zona de España con mayor cantidad de necrópolis altomedievales. Comenzamos la visita en el Centro de Visitantes “Necrópolis del Alto Arlanza”, ubicado en la localidad de Palacios de la Sierra, donde conoceremos cómo y por qué se da tal abundancia de enterramientos en esta zona de la Sierra de Neila y después visitaremos 3 de los 20 yacimientos que se han localizado en esta área. Al segundo, La Covacha de las Monjas, llegaremos en un recomendable y fácil paseo.

Elaboración artesanal de copas de vidrio en la Real Fábrica de Cristales de la Granja. San Ildefonso. Segovia. Castilla y León. España.©Javier Prieto Gallego.

Una visita a la Real Fábrica de Cristales de La Granja (Segovia)

by

Hubo un tiempo ya lejano en el que el prestigio de las monarquías europeas se medía por el tamaño de los espejos que fueran capaces de colgar en las paredes de sus palacios. Y en eso, durante un tiempo, España fue la campeona de Europa. La Real Fábrica de Cristales de la Granja contó en su momento, allá por el siglo XVIII, con los medios tecnológicos más avanzados de Europa.